16 estudios de arquitectura del mundo se apoyan en la Bienal MUGAK para lanzar sus visiones particulares sobre las fronteras
2018 January 11
- Se presenta el catálogo de ‘A fine line: Scenarios for bordering conditions’, fruto de la exposición que se puede visitar en el convento de Santa Teresa de San Sebastián hasta el próximo 28 de enero.
- En esta exposición han participado estudios de lugares en conflicto o en situaciones de cambio, como Israel, Colombia, Nueva York, Londres, India… Y sus trabajos se han continuado en un taller. El resultado son 16 vídeos que invitan a la reflexión y el debate.
Uno de los trabajos más multidisciplinares e internacionales dentro de la Bienal Internacional de Arquitectura de Euskadi MUGAK ha presentado su catálogo. ‘A fine line: Scenarios for bordering conditions’ recoge en una publicación de 164 páginas el trabajo elaborado por 16 estudios de arquitectura del mundo, donde cada uno ha lanzado su particular visión y debate sobre un mismo temas: las fronteras. Ese trabajo derivó en un taller en Tabakalera durante el mes de noviembre, con un grupo de personas que rodaron 16 vídeos de corta duración y ánimo vanguardista. Ahora, todas esas proyecciones se pueden ver en el convento Santa Teresa, en plena parte vieja de San Sebastián, hasta el 28 de enero.
Los estudios participantes proceden de lugares de conflicto o con ciertas particularidades que les permiten tener un punto de vista cercano a las fronteras: Israel, Colombia, Nueva York, Londres, Rusia, India, Suiza, Austria, Madrid o Barcelona. Ponen el foco en cuestiones tan dispares como las políticas de importación-exportación, la alimentación y las lógicas de producción transnacionales, las graduales transiciones entre géneros, visiones utópicas en torno al propio espacio de la frontera político-territorial, así como las condiciones reales que fenómenos como éxodos imprime sobre infraestructuras, organizaciones o vidas y cuerpos individuales, entre otros temas.
Este proyecto ha requerido un trabajo colectivo. Bajo la coordinación de la asociación Atari, han participado los comisarios Maite Borjabad, Lluís Alexandre Casanovas, Enrique Espinosa y Lys Villalba. Varios de ellos cuentan con experiencia previa en otras bienales. En la presentación del catálogo, los comisarios han recordado que ‘A fine line’ es “una plataforma de conversación y debate” y que “plantea un análisis del concepto de la frontera desde la arquitectura y sus entornos, con la voluntad de asumir y visibilizar su complejidad y polisemia, trascendiendo su consideración meramente político-geográfica”, ha explicado Enrique Espinosa, que ha estado acompañado por el director de arte del proyecto, Jorge López Conde.
De la coca en Colombia a los campamentos de la ONU
Las propuestas de los 16 estudios son dispares. El estudio Campo, con su trabajo ‘Sinositis’, reflexiona sobre alguno de los efectos del acuerdo de paz firmado en Colombia entre el Gobierno y las FARC. El conflicto ha generado seis millones de personas desplazadas por la violencia y ocho millones de hectáreas de tierra abandonadas. El estudio pone en relación las áreas en función de qué votaron en el referéndum y se pregunta sobre el futuro del binomio Colombia-coca.
El proyecto Climavore, nacido en Londres, lanza el reto de pensar en espacios e infraestructuras adaptadas a los cambios generados por el clima y sus efectos en los alimentos.
Un equipo formado por profesionales de Jerusalén, Nueva York y Viena, bajo la marca Echoing Borders, pone de relieve el problema y las duras condiciones en que vive un grupo de refugiados de Siria que además pertenece al colectivo LGTB.
Desde Italia, Matteo Ghidoni explica el curioso caso de un cementerio de Nápoles que dispone de 366 tumbas (una para cada día del año) y fue construido en 1762 para acoger a los difuntos de clase baja y sin recursos.
Otro proyecto ficciona ‘Borderland’, considerado por algunos como un nuevo país, fruto de sumar todo el espacio que ocupa la ‘tierra de nadie’ que hay entre las fronteras de todos los países del mund0. Ocupa más de 2,5 millones de metros cuadrados. Todas las fronteras de los países de la Tierra suman 251.600 kilómetros. Este trabajo lo ha elaborado Kosmos, un estudio virtual en el que participan profesionales rusos afincados en Suiza, Moscú, Tailandia y Nueva York.
La arquitecta israelí Gili Merin, residente en Londres, especula en ‘Garden of the forking paths’ sobre la frontera entre Líbano e Israel, tantas veces disputada entre los dos países. Desde Bilbao y Madrid, Pez Estudio propone el proyecto ‘Agronautas’, con la extinción de fronteras entre lo rural y lo urbano, y una apuesta por la ‘re-naturalización’.
La china-británica Ruohong Wu y el español José Quintanar, que forman el estudio Ruja, imaginan en ‘Long Corridor’ unas fronteras a modo de pasillos largos, delgados e infinitos y que se destinan a almacenar el conocimiento de todas las culturas. Es su manera de denunciar que “el neoliberalismo de finales del siglo XX y principios del XXI ha causado la extinción de más del 80% de las culturas del mundo”.
Malkit Shoshan, desde Israel, habla sobre la ‘Arquitectura de las misiones de paz de la ONU’, de modo que en algunos casos los campamentos de Naciones Unidas se han convertido, a modo que han pasado las décadas de conflicto, en “un fenómeno urbano, con cuarteles generales, centros logísticos, aeródromos e insertados en las ciudades como islas fortificadas”.
El estudio Takk, de Barcelona, aprovecha en ‘Alchemia’ para llamar la atención sobre lo que comemos. Dice que “el 80% de los antibióticos los consumen animales domésticos como cerdos, vacas o pollos”, o que “una hamburguesa puede estar hecha por carne de 10.000 vacas”, o que “mientras el 80% de la propiedad de la tierra es de hombres, las mujeres son responsables del 70% de los alimentos en el mundo”.
Desde India, el estudio URBZ pone el foco en un lugar de Bombay, ‘un pueblo dentro de la ciudad’. Cuenta con bungalows, cabañas y pequeñas viviendas familiares. Está rodeado por grandes bloques de apartamentos.
VenidaDevenida, establecido en Madrid, se fija en la frontera que se establece a través de los nuevos métodos de reconocimiento y control de personas. Otras madrileñas, C+ Architects, se preguntan en ‘Borders in the air’ si el aire tiene fronteras. Asegura que “100 multinacionales son responsables del 71% de las emisiones de CO2 a la atmósfera” y lanza la incógnita de a quién y cómo se va a exigir la responsabilidad, y que puede hacer la ciudadanía y el colectivo de arquitectos por cambiar la situación.
Todas esas reflexiones han pasado por una segunda fase, donde un taller con 16 participantes, analizaron el material, lo repensaron y tradujeron a un formato audiovisual. Aquí “las fronteras entre lo amateur y lo profesional, lo técnico y lo ciudadano se diluyen, invitando al visitante a formar parte de las reflexiones y conversaciones iniciadas con el proyecto”, explican los comisarios.